Nuestros menores con Trastorno de Espectro Autista (TEA) tienen una natural resistencia al cambio y soportan con dificultades cada ruptura de sus rutinas. Lo previsible se convierte en un chaleco de seguridad que les genera confianza, siempre en la búsqueda de rutinas ordinarias, ordenadas y reguladas. Cualquier cambio en su quehacer diario supone un quebranto de ese arnés de seguridad que le permite estar confortable en su día a día, y supone una dosis de inseguridad, estrés e irritabilidad como forma de expresar su miedo. Anticipar todo cambio es necesario para no afectar a su estabilidad o tranquilidad emocional.

Esa zozobra mental que les genera cualquier cambio a los menores TEA no es fruto de un capricho, hay que entender esta reacción dentro del cuadro de comportamientos esperables, fruto de su pensamiento rígido, de sus dificultades a la aceptación, a la adaptación y a la complejidad de improvisar ante cambios en sus rutinas. Entender y empatizar con este tipo de reacciones en las personas con diagnóstico TEA nos permitirá afrontar con garantías que cualquier modificación de la rutina sea más fácil para todos.

Y, sin duda, en este caso, es mejor una buena imagen que mil excelentes palabras. Para ello, el recurso de los pictogramas es muy recomendable, funcionan perfectamente y permiten anticipar los cambios. Lo visual se percibe y se interpreta mejor que lo verbal. El recurso gráfico y la anticipación del cambio son las dos herramientas que mejorarán su adaptación a posibles modificaciones de su jornada, y le permitirá mantener a flote su estado ánimo con una menor afección a su equilibrio.

Los pictogramas, las fotografías, los dibujos de los nuevos lugares a donde tenga que acudir de manera excepcional, permiten a los niños y niñas con TEA hacerse con el control de ese cambio. Podemos utilizarlo para la celebración de un cumpleaños de un familiar o un compañero de clase, o simplemente porque hay que ir a un comercio donde no se suele acudir con él, o cualquier otro tipo de modificación de su rutina: el inicio de las vacaciones, una visita a un familiar o cualquier otro cambio puede ser motivo de describirse a través de pictogramas.

Todo ello, reflejado con un pictograma en el que se describa cada uno de los pasos de la jornada, especificados expresamente tanto cada acción, cada nueva persona que tenga un papel en el evento y los lugares donde pasará la acción. Es una tarea que funciona, ofrece seguridad, tranquilidad y facilita la explicación verbal de todo cambio.

Entender el valor de la rutina para ellos, anticiparse a cualquier cambio, y recurrir a las herramientas que lo explique, como son cualquier recurso gráfico, será garantía de tranquilidad y seguridad para el menor.

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